CÓMO ELEGIR UN BUEN CUENTO DE EMOCIONES

CÓMO ELEGIR UN BUEN CUENTO DE EMOCIONES

Por fortuna, hoy día contamos con numerosos cuentos para niños y para adultos que hablan de las emociones en general o bien de cada emoción en concreto. Los cuentos son una puerta a la inteligencia emocional muy fácil de abrir con los peques ya que ¡todo lo que se les explique a través de su imaginación lo grabarán bien en su memoria!

Pero, ¿cómo elegir uno entre tantos? ¿Hay alguno mejor que otro? ¿Debo empezar por alguna emoción en concreto?

– En primer lugar, como para cualquier cuento que vayamos a comprar, debemos fijarnos en la edad a la que va dirigido. La gestión emocional se desarrolla a la vez que lo hace nuestra parte superior del cerebro (Neocortex) al ir creciendo. Esto hace que las emociones a los 4 años no se puedan entender ni gestionar igual que a los  7 años, ni que a los 10, ni que a los 15 años…

– Lo siguiente que vamos a observar es que existen dos tipos de cuentos, en unos solo se habla de las emociones o de una emoción concreta a lo largo de todo el cuento, se trata de identificar la emoción del personaje pintado en cada hoja del libro y analizar qué hace que se sienta así. Estos cuentos trabajan la Conciencia Emocional. Es decir, reconocer las emociones y sus posibles causas. Ayudan a enriquecer el vocabulario emocional de los niños y a hacerlos pensar en cada emoción como un sentimiento normal que todos tenemos y que se debe a una causa concreta. Mi consejo para hacerlo más enriquecedor es que al ir avanzando con el cuento vayamos haciendo preguntas para contestar todos los que estamos leyendo o escuchando el cuento, preguntas sobre cuándo hemos sentido esa emoción, qué la provocó, qué hicimos…

– El segundo tipo de cuento que podemos encontrar es aquel en el que se cuenta una historia en la que algo ocurre, como consecuencia aparece una emoción y se busca la forma de gestionarla y solucionar la situación. Estos cuentos trabajan la Gestión Emocional. Son cuentos en los que, no sólo aparece una emoción y la reconocemos, sino que además aportan una forma de gestionarla, por ejemplo hablarán de cómo llegar a la calma cuando sentimos enfado; o de cómo ser valientes cuándo tenemos miedo; o de cómo tener confianza cuando sentimos vergüenza…

– Sobre por dónde empezar… las conocidas como emociones básicas (miedo, enfado, tristeza y alegría) son aquellas que desde bien pequeños todos sentimos ya que nuestro cerebro las provoca de forma natural cuando las considera necesarias. Podríamos comenzar por estas ya que cualquier niño a partir de 4 años entenderá de lo que estamos hablando, podrá participar en la conversación y le será de provecho. A partir de aquí, podemos ir trabajando con los peques cualquier emoción contada en un cuento que vaya dirigido a su edad.

CONSEJO ETIE: Busca cuentos que hablen de aquellas emociones que quieres que el niño aprenda a sentir (valentía, calma, seguridad en uno mismo, paciencia, amor, empatía…) de esta forma podremos entrenar a su cerebro en cómo sentirlas, cuándo hacen más falta, qué ventajas tienen… ayudaremos así al peque a estar preparado para sentirlo cuando lo necesite (de la misma manera que un tenista se prepara antes de jugar un partido).

Irene Ruiz Alcaraz

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