cerebro

 

“La Inteligencia Emocional es la capacidad de reconocer, aceptar y canalizar nuestras emociones para dirigir nuestras conductas a objetivos deseados, lograrlo y compartirlos con los demás”.- Daniel Goleman

 

LA INTELIGENCIA EMOCIONAL ES UNA CAPACIDAD INNATA Y SE APRENDE

La inteligencia se refiere a la capacidad que tenemos de aprender y desarrollar habilidades en determinadas disciplinas a través de la práctica. Todos nacemos con la capacidad de aprender. Aprendemos a hablar un idioma o varios, aprendemos a escribirlos, aprendemos a andar, aprendemos a realizar cálculos matemáticos, aprendemos una profesión o varias, aprendemos normas, aprendemos lo que es seguro y lo que no… son innumerables los aprendizajes que realizamos a lo largo de la vida. Y todos estos aprendizajes son posibles gracias a la estructura de nuestro cerebro. De la misma manera que realizamos estos aprendizajes podemos aprender a autogestionar nuestro mundo interior que implica emociones y pensamientos; así como podemos aprender a relacionarnos con nuestro mundo exterior desarrollando habilidades sociales y eligiendo nuestras conductas.

Por lo tanto, la inteligencia emocional y social es la capacidad que tenemos de aprender a autogestionarnos y desarrollar habilidades sociales. Su desarrollo consiste en un  aprendizaje como tantos otros aprendizajes hemos realizado en la vida. ¡Esta es la buena noticia! Es un aprendizaje más, con constancia y las herramientas adecuadas, lo conseguirás como ya lo has conseguido con otros aprendizajes.

 

CÓMO SE APRENDE A DESARROLLAR LA INTELIGENCIA EMOCIONAL Y SOCIAL

Todo lo que se sabe y todas las herramientas de las que disponemos para desarrollar estas dos inteligencias derivan de los conocimientos científicos sobre cómo funciona nuestro cerebro en este sentido y cómo se puede entrenar para adquirir habilidades emocionales y sociales. Por ello, la Inteligencia Emocional y Social es un aprendizaje teórico-práctico en el que aprendes la biología de las emociones y las habilidades sociales para poder aplicar desde la razón y el entendimiento, técnicas y herramientas prácticas que te permitan desarrollar estas inteligencias e integrarlas como parte de tus conocimientos y tu manera de vivir la vida. Todas estas actividades prácticas se aplican sobre nuestras propias experiencias y aquí está la clave del verdadero aprendizaje, utilizar nuestras propias experiencias para desarrollar habilidades personales y sociales.

El desarrollo de la Inteligencia emocional y social requiere de conocer cómo funciona el ser humano en estos ámbitos y practicar, practicar, practicar… las herramientas adquiridas hasta integrar el conocimiento y que forme para de tu manera de vivir el mundo.

La formación en inteligencia emocional y social, bien sea de manera individualizada o en grupo, consiste en conocer cómo funciona tu cerebro y en trabajarlo con una serie de actividades y ejercicios que te permitirán:

  • Ser consciente de tus emociones y canalizarlas dándoles una salida constructiva para ti mismo y tu entorno.
  • Conocerte y ganar seguridad en ti mismo para conseguir mayor bienestar en tu vida.
  • Automotivarte para superar los retos y tus objetivos marcados.
  • Desarrollar habilidades sociales como la empatía, comunicación efectiva, gestión de conflictos, gestión del cambio, liderazgo…  que te aportarán mayor bienestar social y profesional.

 

QUÉ NECESITO PARA DESARROLLAR MI INTELIGENCIA EMOCIONAL

Como en cualquier proceso de aprendizaje, necesitas constancia y práctica, mucha práctica. Así como paciencia para ir adquiriendo cada vez mayor habilidad hasta integrar tus aprendizajes.

 

QUÉ NO ES LA INTELIGENCIA EMOCIONAL

Hay cierta confusión en lo que es la inteligencia emocional y qué esperar de una formación de este tipo. Por eso, en esta misma web encontrarás qué es el Coaching y el Arteterapia, dos metodologías para el desarrollo personal y social que también trabajamos en El Vivero, para que podáis saber en qué consiste cada una y qué esperar de cada proceso.

El desarrollo de la IE:

  • no sustituye a un proceso de terapia psicológico sino que es un aprendizaje y se desarrollan habilidades personales y sociales.
  • no se consigue en un día, ya  que como todo aprendizaje, es un proceso que requiere práctica al igual que aprender a conducir o hablar un idioma.
  • no consiste en dejar de sentir emociones sino que aprendes a convivir con ellas.

Daniel Goleman, en su libro “La práctica de la Inteligencia Emocional” ya aclaraba qué no es la IE y nos parece interesante compartirlo con vosotros ya que es muy aclarador:

  • La IE no es solo ser amable, porque hay momentos estratégicos en los que no se requiere precisamente de amabilidad sino de expresar y aclarar una realidad incómoda que no puede eludirse por más tiempo.
  • La IE tampoco quiere decir que debamos dar rienda suelta a nuestros sentimientos y “dejar al descubierto todas nuestras necesidades” sino que se refiere a expresar nuestros sentimientos del modo más adecuado y eficaz.
  • El grado de desarrollo de la IE no está determinado genéticamente y tampoco se desarrolla exclusivamente en nuestra infancia […] la inteligencia emocional es un proceso de aprendizaje que prosigue durante toda la vida y que nos permite ir aprendiendo de nuestras experiencias.