CÓMO GANAR CONFIANZA CON EL DIALOGO INTERNO

CÓMO GANAR CONFIANZA CON EL DIALOGO INTERNO

Te invito a que escuches/leas la letra de esta canción sabiendo que habla del diálogo interno de una persona. Te ayudará a comprender de lo que vamos a hablar en este artículo. 🙂

 

EL DIÁLOGO INTERNO 

En nuestro cerebro existe un diálogo interno constante con nosotros mismos. Analizamos nuestra situación, planificamos nuestro tiempo, sacamos conclusiones, tomamos decisiones… y todo esto lo vamos narrando en nuestra mente. Es la forma en la que nuestro cerebro se organiza y se adapta al medio cada día. Por ello, el diálogo interno es necesario e imposible de eliminar.

Si bien es cierto, aunque sea tu diálogo interno, no sueles ser consciente de todo lo que te dices ni sueles tener el control. Esto hace que puedas tener un diálogo interno tóxico y que no te des cuenta, es decir, un diálogo que te limita, te hace sentir culpable, te estresa, te hace sentir insuficiente, te hace dudar de tus capacidades, te compara…  Por suerte, existe otro tipo de diálogo interno que es sano y constructivo. Veamos la diferencia entre estas dos formas de hablarnos a nosotros mismos.

 

TIPOS DE DIÁLOGO INTERNO

La voz interior de nuestra mente puede hablarnos de dos formas:

  • El guía interior: te felicita por tus éxitos; ante los retos te anima a utilizar tus fortalezas para conseguirlos; te recuerda que ante un fracaso puedes aprender una lección y continuar; te valora por lo que eres sin exigir la perfección; no te compara con nadie; te acompaña a mejorar y crecer sin reproches ni presión, por el puro placer de sentirte bien contigo mismo. Es la voz de una persona sabia o de ese mejor amigo que te quiere y acompaña hasta en tus momentos más duros.
  • El crítico interior: Te reprocha los fracasos y te exige haber hecho más y mejor en los éxitos, nunca le es suficiente lo que consigues; te dice que dejes de intentarlo porque no serás capaz, o bien,  puede compararte con otros y te evidencia lo que no tienes y tus debilidades; o te habla como si nunca fuese suficiente con lo que haces ni con quien eres; te culpa de todo. Es como tener a tu peor enemigo dentro de tu cabeza.

 

CÓMO RECONOCER A TU TIPO DE DIÁLOGO

Como te he comentado al principio de este artículo, el diálogo interno está siempre en tu mente, pero a veces, a nivel subconsciente. Es decir, que no eres consciente de lo que te dices y es difícil reconocer a tu voz interior. La forma de saber si estás hablándote desde el crítico o desde el guía es poner el foco en cómo te sientes.

¿Sientes culpa, autoexigencia, vergüenza o inseguridad? estas son las emociones características de la voz del crítico. Al compararte con los demás, o con lo que crees que se espera de ti, te hace sentir inferior e insuficiente, y de ahí puede aparecer la culpa a no ser quien “debes”, la vergüenza por no conseguirlo, la inseguridad de poder conseguirlo alguna vez y la auto exigencia de no ser suficiente nunca.

¿Sientes esperanza, paciencia, seguridad y serenidad? Entonces te habla el guía que valora el esfuerzo que has realizado y tus resultados, busca la manera de mejorar desde la mente positiva y desde tus fortalezas, confía en ti, tiene paciencia en los procesos, nunca te compara, eres suficiente sin ser perfecto.

 

LAS CONSECUENCIAS DE LA VOZ MENTAL CRÍTICA

Un diálogo interno crítico suele provocarte momentos de autoestima baja. Te hace sentir inseguro y culpable por todo. Esto hace que los retos de la vida te parezcan imposibles para ti e incluso que sientas que no mereces superarlos, por lo que, simplemente dejarás que la vida pase por encima de ti arrasando. Lo que a su vez, te llevará a sentimientos de tristeza y apatía que reforzarán tu mal estar y tu baja autoestima.

En un contexto social, puedes sentir vergüenza ante los demás e inferioridad, así como otras emociones sociales desagradables como envidia, intolerancia, … Existen dos formas de actuar cuando se tiene la autoestima baja:

  • Pasiva: No te atreverás a dar tu opinión, defender tus ideas, emprender nuevos caminos. Tu desconfianza en ti despierta, a su vez, la desconfianza de los demás, que no te verán capaz de asumir responsabilidades o nuevos retos. Los más aprovechados verán en ti a la persona ideal a la que mangonear a través de pedirte favores constantes o que les hagas el trabajo.
  • Agresiva: Sientes que debes demostrar ser más de lo que te sientes que eres. Tu mayor miedo es mostrar tu debilidad. Por ello, tu forma de expresarte es eliminando el valor de los otros, criticando, desmotivando, castigando. A la larga, tus relaciones se convierten en falsas, no eres grato y evitarán estar contigo más del tiempo necesario. Nadie se sentirá a gusto contigo, ni como compañero ni mucho menos como jefe, no conseguirás recibir verdadera lealtad ni verdadero compromiso, todo se esconde tras el “fingir” de los que deben convivir contigo que cuando puedan se marcharán de tu lado.

La relación que tenemos con nosotros mismos marca nuestra manera de vivir la vida. Es inevitable que saquemos hacia fuera lo que llevamos dentro. Y lo que demos será lo que recibamos. Así que si queremos recibir cariño, amistad, amor, comprensión, ayuda… debemos empezar por dárnoslo a nosotros mismos. Aprende a hacerlo y encontrarás grandes diferencias en tus resultados.

La autoestima es la base de toda tu persona y tu vida. 

 

CAMBIAR TU DIÁLOGO INTERNO

Para cambiar nuestra voz interior de crítica a guía tenemos que reconocer qué nos estamos diciendo en cada momento y realizar un trabajo consciente de cambio de diálogo. Te cuento un sencillo ejercicio para que comiences a tomar control sobre tu diálogo interno. Toma papel y lápiz y empezamos!

  1. Reconoce tu emoción. ¿Qué sientes? ¿Culpa, vergüenza, miedo?
  2. Imagina que puedes hacer una pregunta a tu emoción. Pregúntale: ¿De qué me proteges? Y deja que tu propia mente responda poniendo voz a esa emoción. Por ejemplo: siento miedo y le pregunto a mi miedo ¿de qué me proteges? Mi miedo me responde: de que los demás te puedan hacer daño, eres muy confiada, crees que todos tienen la misma mente abierta y tolerante que tú, y no siempre es así. Entonces te decepcionas y lo pasas mal. Quiero impedir que te decepciones. Todo esto que me dice la emoción, es su motivo de ser en este momento, es mi diálogo interno. Todo esto es lo que me estoy diciendo a mí misma en este ejemplo. Por eso, escribe todo lo que te apetezca, todo lo que te venga a la mente en ese momento respeto a esa emoción que sientes.
  3. Una vez que tienes escrito tu diálogo interno imagina que viene tu mejor amigo y va a decirte por qué no debes hacer caso a esa voz y qué debes pensar. Según el ejemplo: Una de las mejores cualidades que tienes es tu mente abierta y tu confianza, te hacen ser agradable y espontánea. No dejes de ser tú misma por lo que los demás puedan pensar. A unos les gustará y a otros no, es normal, no pasa nada. Para no decepcionarte, acepta que no necesitas caer bien a todos, solo sentirte bien contigo misma y con aquellos que te valoran como eres. La vida está para que la disfrutes no para que la pases escondiéndote. Esto sería un diálogo interno guía. El que te ayuda a ser realista de una forma constructiva.

Cuantas más veces repitas este ejercicio, tu mente más se acostumbrará a crear a ese guía interior. Por eso, te animo a que lo pruebes. Es como un juego, sencillo, fácil, y puede darte mucha paz mental 🙂 Este ejercicio, y otros muchos, son los que te ayudan a desarrollar auto control en los procesos de desarrollo de Inteligencia Emocional. ¡A por ello!

Un abrazo,

Irene.

Irene Ruiz Alcaraz

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